Ediciones Amargord cumple tres años con la mismas ganas de mostrar poesía con las que empezó

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Ediciones Amargord nació hace tres años con una vocación poética clara. Lo hizo por el camino menos fácil pero más atractivo: el de indagar en la obra de los poetas con mayor proyección. En ese tiempo 72 poetas vieron sus versos plasmados en papel, en libros individuales o antologías promovidas por la editorial nacida en Lavapiés (Madrid, España). Muchos de ellos no habían publicado nunca y no tuvieron que pagar el impuesto de la autoedición, tan al uso en el mundo editorial pirata. Ahora presenta 15 títulos nuevos distribuidos en sus dos colecciones.

‘Helado de Mamey’ es su sello para la poesía de autores españoles y ‘Los Orfebres’ se hace eco de los poetas de otros países, con especial atención a Latinoamérica. En esta nueva etapa, el argentino Rodrigo Galarza sustituye a Francisco José Sevilla en la dirección de poesía. Ambos publicarán su segunda obra en Ediciones Amargord después de ser los primeros en abrir la impresión.

La colección ‘Helado de Mamey’ incorpora en Para un tiempo herido una breve muestra de la obra del valenciano Enrique Falcón, poesía en carne viva de defensa y ataque con fusiles de flores que alguna vez redimirán a los desamparados, olvidados y víctimas del sistema. Luis Luna en Al-Rihla (El viaje) propone un itinerario interno y externo por la Siria varias veces milenaria. En 120 páginas sin lluvia , el verbo volcánico y revelador de Francisco José Sevilla, desde una particularísima visión, nos presenta la batalla tensa y agónica del hombre actual consigo mismo y con el medio. Siguiendo con su estilo cargado de sensualidad e ironía.

Esther Giménez, Premio ‘Hiperión’ del año 2000, publica su esperado segundo libro Lamento por un ángel caído, recalando esta vez en textos más breves. Bóveda, de Blanca Fernández es una búsqueda libre de voluntad, como en un juego sin verdad, guiada por una ética leve y rigurosa en la que se enraízan el dolor y la resistencia. El corazon más feo del mundo, segundo libro de Óscar Aguado publicado por Ediciones Amargord, ahonda, entre otros temas, en el desamor, a través de un discurso irreverente, que de algún modo pareciera amortiguar el dolor dotándolo de una belleza inusual en la nueva poesía española. Miguel Ángel Gara, Premio de poesía ‘Ciudad de Badajoz’ 2006, entrega en su libro Calle un variado registro de escenarios en los que el hombre del siglo XXI actúa e interactúa sabiendo que: “de nuevo belleza en la gramática de pérdidas/y sucedáneos nostálgicos/que nadie quiere./Porque el drama es lo soñado no lo perdido…”. Por último, el poemario bilingüe de la italiana Annelisa Addolorato Bertuzzi, Reconstrucción de Pompeya propone una mirada épica a la vez que actual de la vieja gloria pompeyana.

’Los orfebres’ incorpora libros de autores de diferentes países y edades, con propuestas poéticas a su vez muy diferentes. El primero es Polvo para morder del argentino Jorge Boccanera (Premio ‘Casa de las Américas’ de Cuba), libro en el que el polvo es la imagen de la derrota por excelencia, el combustible del poema. Otro argentino, Jorge Sánchez Aguilar, propone en Estar en el mundo un abordaje poético desde la cosmovisión mítico-religiosa propia del hombre-guaraní, en el intento por hilvanar la deshilachada memoria de una América profunda que clama por ser redescubierta.

Piedad Bonett (colombiana) nos acerca en Ese animal triste, a la condición humana: la aceptación de la finitud como estigma a la vez que como impulso de lucha existencial. Con Ovulada de la chilena Amanda Durán el lector se preguntará ¿de qué recóndito planeta interior proceden estos versos trágicos, apasionados y durables?. En La mirada del poeta de Graciela Maturo nos topamos con breves ensayos sobre la creación poética, los particulares universos que algunas de las grandes voces de nuestra lengua han desplegado desde su verbo en movimiento. Rubricadas quedan por Rodrigo Galarza la vulnerabilidad y el desgarro de la existencia, también el anhelo de vida y la sed insaciable de vida en el libro Parque de destrucciones. El uruguayo Manuel Arduino nos enseña en Diario de un refugiado que la esperanza es posible aun desde los escombros. En Cineraria, Juan Soros (Chile) nos recuerda aquella afirmación de Horacio de la Oda XXX: “No todo yo moriré”.

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3 comentarios en “Ediciones Amargord cumple tres años con la mismas ganas de mostrar poesía con las que empezó

  1. hola
    soy john , escribo de todos,
    y me gustaria publicar mis obras con ustedes.
    o saver que hay que hacer al respeto.
    saludo.
    john sherman

  2. Hola John. Generalmente, nosotros no publicamos textos, pero si te fijas en nuestro blogroll, la columna de la derecha, en las categorías encontrarás una larga lista de revistas en las que puedes tratar de que te publiquen textos.

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