‘Encuentros de Marco Tulio Aguilera con Gabriel García Márquez’, un artículo de Peter Broad

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El nuevo libro de Marco Tulio Aguilera, Poéticas y obsesiones (Editorial Universidad Veracruzana, Colección Biblioteca, 2007) nos ofrece una nueva perspectiva de un escritor que nos había acostumbrado a una temática fundamentalmente centrada en los temas del amor, el erotismo y las relaciones, en general tormentosas, entre hombres y mujeres. (Aunque no hay que olvidar aquella faceta de escritor de literatura infantil, que le permitió obtener el Premio Nacional Juan de la Cabada hace algunos años, con su libro El pollo que no quiso ser gallo, publicado por Alfaguara Infantil). Quizás lo más llamativo de este nuevo libro de Marco Tulio Aguilera, Poéticas y obsesiones, sea la narración que hace de sus encuentros con el que sin duda es su escritor favorito, su ídolo y su modelo (de paso, también, su compatriota): Gabriel García Márquez.

A lo largo de cuarenta páginas Aguilera relata, de manera dramatizada, o quizás sería mejor decir, novelada, su relación con el autor de Cien años de soledad. Desde su primer encuentro en Bogotá, cuando Aguilera tenía poco más de veinte años y acababa de publicar en Buenos Aires su primera novela Breve historia de todas las cosas, hasta el encuentro más reciente, en las calles de Coyoacán, tal vez un año antes de que le concedieran el Nóbel a Gabo.

Llama la atención en esta serie de encuentros el desparpajo con que Aguilera trata a su héroe, un desparpajo que llega a ser insolencia, a la cual García Márquez responde con juvenil actitud, a veces poniéndose al nivel de Aguilera. Tal es el caso del intercambio de dedicatorias. Aguilera le dedica a Gabo su primera novela de la siguiente manera: “Para García Márquez, a quien pienso matar… literariamente”. García Márquez le dedica a Marco Tulio El olor de la guayaba de la siguiente manera: “Para Marco Tulio, de la competencia”. La dedicatoria de García Márquez es una obra maestra de la ambigüedad: no se sabe quien es de la competencia, Marco Tulio o el mismo García Márquez.

En pocas ocasiones como en ésta podemos asistir a una confrontación tan abierta entre dos escritores de edades tan diferentes. García Márquez nació en 1927, Marco Tulio en 1949. Con 22 años de diferencia, Marco Tulio, que inició su carrera con una novela que fue calificada por su editor, Daniel Divinsky, de Ediciones La Flor, como mejor que Cien años de soledad y por otros como una mala imitación de la misma novela, ha desarrollado una narrativa personal que ha ido consolidando su carrera, independientemente de la sombra enorme que proyecta el hijo de Aracataca.

La más reciente novela de Marco Tulio Aguilera, El amor y la muerte, que fuera finalista del Concurso Internacional de Novela Alfaguara en España y que fuera publicada por la misma Editorial Alfaguara, ha sido unánimemente comentada en muchos países como obra de la más alta calidad, en la que se explora el alma femenina. Su libro Cuentos para después de hacer el amor ya lleva once ediciones en varios países, la más reciente en España, publicada por Punto de Lectura, de la misma editorial Alfaguara.

La parte más académica de Poéticas y obsesiones se ocupa de reproducir las conferencias que Aguilera ha dictado en Colombia, México, Estados Unidos y Canadá. En ellas explica de manera conversacional cómo ha escrito sus novelas y cuentos, sacando conclusiones que ha cifrado en sus “poéticas”. Así como Cortázar escribió su ‘Paseo por el cuento’ y Quiroga su ‘Decálogo del buen cuentista’, y así como Edgar Allan Poe describió la manera en la que escribió su poema del cuervo, Aguilera ha hecho una especie de desmonte de los procesos de la creación de sus textos en conferencias memorables que sin duda se integrarán a las lecturas obligadas para todos aquellos que quieran ser cuentistas o novelistas.

Textos como ‘¿De dónde salen los cuentos?’, ‘La creación del cuento’, ‘El arte de la novela’, ‘Oficio de Caín’, ‘La novela: seda entre las manos’, que ya han sido recogidos en antologías tanto en México (Poéticas del Cuento I, II, III, de Lauro Zavala, UNAM) como en otros países (Monte Ávila, Venezuela; Colcultura, Colombia; El Cuento, Argentina) harán que los aspirantes a escritores dispongan de nuevas herramientas, y los lectores busquen las obras narrativas de este escritor colombiano que poco a poco, desde su refugio en la provincia mexicana, en Xalapa, ha ido ganando un lugar cada vez más privilegiado en las letras de la lengua española.

La ratificación de su estatura como narrador ha sido resaltada por el Ministerio de Cultura de Colombia y la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, al invitarlo al Encuentro Internacional de Cuentistas, donde alternará con el brasileño Rubem Fonseca y los mexicanos Sergio Pitol y Rosa Beltrán, así como con otros cuentistas de varios países. Dicho encuentro se llevará a cabo a fines del presente año.

Peter Broad


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Carlos Bibrián Luna nos presenta su primer libro de cómic, ‘Sademo’

sademo.jpg Carlos Bibrián Luna (Soria, 1982), diseñador gráfico e ilustrador residente en Zaragoza, acaba de publicar su primer libro de cómic bajo el título Sademo (Editorial Icedlands, Vitoria-Gasteiz, 2007). Además de conseguir varios premios de cómic, ha participado en numerosas exposiciones y salones del cómic.

Sademo es un personaje paradójico y solitario. Huérfano desde niño, se verá envuelto en la ajetreada vida que un señor de truhanes y todos sus secuaces le ofrecen. Pero su confusa visión del mundo y el deseo por encontrar la libertad y la felicidad lo llevarán a enfrentarse a sus propios miedos. Para ello realizará viajes de lo más extraordinarios, a través de cielos y océanos, mientras conoce a otros personajes fantásticos y encuentra el verdadero amor. Sademo viajará a la Isla Mágica y a la Gran Ciudad de Cinelia para hacer frente a los desafíos que allí le esperan, y demostrarse a sí mismo que es capaz de cambiar la realidad que le rodea con valor. ¿Conseguirá nuestro protagonista echar a volar libre, a pesar de todo…, como los pájaros?

Sademo es un cómic lleno de sentimientos y, a la vez, de tormentos, todo ello envuelto en lugares de fantasía filosófica con un trasfondo onírico en el que conviven sueños y pesadillas que se nos muestran reflejados en los ojos del protagonista (Sademo). Mientras busca su sitio en el mundo, vamos observando, pero sobretodo sintiendo, sus peripecias, miedos y amores que le llevaran a conocerse a el mismo hasta descubrir una abstracta y posible verdad.

Carlos Bribián ha creado un cómic que no engancha, sino que envuelve y arropa, que te hace pensar, incluso plantearte la vida de otra manera, pero lo mas importante es que aunque la fantasía recorra cada una de la hojas de este cómic, qué duda cabe de que está basado en la realidad; pero tanto nosotros como el protagonista tenemos que descubrirla a través de ese intenso recorrido que es la lectura de Sademo

Se podría decir que este tebeo muestra una dualidad perfecta, un enfrentamiento continuo con todo lo que conocemos bien/mal, duda/decisión, miedo/valor. etc., en ocasiones dramático, en otras divertido, pero dispuesto de tal forma que parece un cuento de hadas real en un sitio que no lo es; un conductor perfecto en forma de fábula que nos acercar un poquito más a nosotros mismos, de tal forma que según nuestra visión del mundo y personalidad sacaremos conclusiones diferentes, todo esto sin caer en moralinas fáciles.

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